Hoje eu vim falar de amor

¿Hola amor, todo bien? Creo que perdí la cuenta de cuántas veces me enamoré en esta vida, porque las pasiones son como tormentas que van y vienen. Pero si me preguntas cuántos amores sentí, tal vez este sea el primero. Y tú eres el primero en tantas cosas, el primero que hace que mi corazón lata rápido y lento al mismo tiempo.

El primero que me hizo buscar ayuda cuando mi propia fuerza era insuficiente. Quién amaba mi cuerpo sin pedirme que cambiara, pero quién me dio fuerzas en los cambios que siento que necesito. Recuerdo cómo me hiciste sentir cuando me fui a dormir anoche.

Era felicidad, pero no como la felicidad emocionante, que puede desaparecer tan fácilmente como sea posible. No, fue más una felicidad pacífica que te hace sonreír mientras estás lejos de la realidad. Era como estar cómodos en el silencio del otro. Fue como sentir el suave viento besando tu mejilla. Fue como un pequeño beso plantado en el dorso de tu mano. Fue felicidad. Era el sentimiento que todos buscan tener. La sensación de estar a salvo mientras la noche llama. La sensación de saber que mañana por la mañana, cuando salga el sol, alguien seguirá allí, sin ir a ninguna parte. Era la sensación de ser amado. Recuerdo cómo me sentí cuando me quedé dormida anoche.

Era como la fresa más dulce recién recogida. Era como escuchar mi música favorita mientras tomaba café. Era como relajarse en el sofá un sábado por la mañana y caminar en pijama todo el día. Era como ser yo mismo, en todas las formas posibles, y aún ser aceptado con todo mi corazón. Era como no ocuparse de los problemas de la vida: el dinero no tiene control, el éxito no tiene valor, el fracaso no tiene voluntad. Era como ver a un bebé dormir profundamente, calentando su alma. Recuerdo la forma en que me hiciste sentir cuando me dormí anoche. Era el sentimiento de amor y ser amado.

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